La piel que recubre los labios se diferencia, en su estructura, de la piel que recubre el resto del cuerpo, por la ausencia de la queratina, una sustancia que brinda rigidez. Por esto, los labios son más blandos y de tonalidad rosa, y, también, están más expuestos a las condiciones del medio ambiente.
Para proteger los labios del frío, calor y del viento sugerimos:
- Evitar arrancarse las pielcitas que se desprenden de los labios
- Humedecerlos con la lengua, así se evitan daños posteriores más visibles
- Usar pintalabios ya que ofrecen beneficios estéticos y de protección
- Adicionalmente, el uso de crema de cacao, en labios muy resecos, también protege los labios |